Tal como otros elementos de la cultura italiana, la música es generalmente ecléctica. No existieron en la práctica movimientos proteccionistas para mantenerla libre de influencias foráneas, a excepción quizá del movimiento fascista de la década de 1920. En consecuencia, la música italiana ha tomado elementos de las varias culturas que dominaron o influenciaron en el país, incluyendo la música de las tribus germánicas, la música árabe, la música griega, la francesa y la española.
Las contribuciones historicas del país en el campo de la música forman parte del orgullo nacional. La relativamente reciente historia de Italia como país unificado incluye el desarrollo de la tradición operística difundida por todo el mundo. Incluso antes de la formación de Italia como nacíon, fue cuna de importantes innovaciones en cuestiones como la notación musical y el canto gregoriano.
El genero melódico de la canción italiana ha vivido en los últimos cuarenta años - de Domenico Modugno en adelante - cambios notables. Esta tradición no ha perdido su encanto, como lo demuestra la prolongada popularidad de cantantes como Nilla Pizzi o Al Bano, incluso en el exterior, y también constituye un elemento esencial para el éxito de cantantes modernos, como Eros Ramazzotti y Laura Pausini.
La explosión del rock and roll influencia y modifica la canción italiana de los orígenes: es en ese momento que debutan jóvenes “desencadenados” como Mina, Adriano Celentano, Rita Pavone y Gianni Morandi. Sin embargo, una dimensión verdaderamente original en el panorama de la canción italiana está representada por la “canción de autor”. Para Gino Paoli, Luigi Tenco, Bruno Lauzi y Sergio Endrigo, la canción expresa un mundo interior artísticamente autónomo. También en las canciones de Fabrizio De Andrè - influenciado por la música de Bob Dylan y Leonard Cohen - se respira un clima intimista. Roberto Vecchioni ha indagado en el espacio interior de los individuos, narrando una Milán replegada sobre las emociones privadas. La música de Lucio Battisti ha conjugado por primera vez, en modo original, las características del rhythm and blues americano con la forma melódica italiana, utilizando un lenguaje simple y, al mismo tiempo, dramático. Otros nombres importantes de la música italiana son los de Claudio Baglioni y Antonello Venditti, poetas-narradores como Francesco De Gregori y Francesco Guccini, y también algunos representantes como
Lucio Dalla, de Bolonia, tiene una historia diferente, iniciada como instrumentista de jazz-band y seguida con inteligencia hacia la definición de un estilo.
Por otra parte, la recuperación del estilo vocal de la romanza, que alcanza su máxima expresión con personalidades como Pavarotti y Bocelli, inició precisamente a partir del clamoroso éxito mundial de Caruso, de Lucio Dalla.La música popular italiana está representada también por grandes figuras de cantantes-instrumentistas, que encuentran sus modelos en el jazz - como el piano de Paolo Conte -, en el blues - como la guitarra de Pino Daniele - o en formas populares arcaicas - como el violín de Angelo Branduardi -.
En la actualidad, la canción de autor busca nuevos caminos, con personalidades de gran importancia comunicativa, como Jovanotti.
Las contribuciones historicas del país en el campo de la música forman parte del orgullo nacional. La relativamente reciente historia de Italia como país unificado incluye el desarrollo de la tradición operística difundida por todo el mundo. Incluso antes de la formación de Italia como nacíon, fue cuna de importantes innovaciones en cuestiones como la notación musical y el canto gregoriano.
El genero melódico de la canción italiana ha vivido en los últimos cuarenta años - de Domenico Modugno en adelante - cambios notables. Esta tradición no ha perdido su encanto, como lo demuestra la prolongada popularidad de cantantes como Nilla Pizzi o Al Bano, incluso en el exterior, y también constituye un elemento esencial para el éxito de cantantes modernos, como Eros Ramazzotti y Laura Pausini.
La explosión del rock and roll influencia y modifica la canción italiana de los orígenes: es en ese momento que debutan jóvenes “desencadenados” como Mina, Adriano Celentano, Rita Pavone y Gianni Morandi. Sin embargo, una dimensión verdaderamente original en el panorama de la canción italiana está representada por la “canción de autor”. Para Gino Paoli, Luigi Tenco, Bruno Lauzi y Sergio Endrigo, la canción expresa un mundo interior artísticamente autónomo. También en las canciones de Fabrizio De Andrè - influenciado por la música de Bob Dylan y Leonard Cohen - se respira un clima intimista. Roberto Vecchioni ha indagado en el espacio interior de los individuos, narrando una Milán replegada sobre las emociones privadas. La música de Lucio Battisti ha conjugado por primera vez, en modo original, las características del rhythm and blues americano con la forma melódica italiana, utilizando un lenguaje simple y, al mismo tiempo, dramático. Otros nombres importantes de la música italiana son los de Claudio Baglioni y Antonello Venditti, poetas-narradores como Francesco De Gregori y Francesco Guccini, y también algunos representantes como
Lucio Dalla, de Bolonia, tiene una historia diferente, iniciada como instrumentista de jazz-band y seguida con inteligencia hacia la definición de un estilo.
Por otra parte, la recuperación del estilo vocal de la romanza, que alcanza su máxima expresión con personalidades como Pavarotti y Bocelli, inició precisamente a partir del clamoroso éxito mundial de Caruso, de Lucio Dalla.La música popular italiana está representada también por grandes figuras de cantantes-instrumentistas, que encuentran sus modelos en el jazz - como el piano de Paolo Conte -, en el blues - como la guitarra de Pino Daniele - o en formas populares arcaicas - como el violín de Angelo Branduardi -.
En la actualidad, la canción de autor busca nuevos caminos, con personalidades de gran importancia comunicativa, como Jovanotti.
2012-01-26 11:43:34