Cantantes como la colombiana Shakira o las mexicanas Belinda o Thalía son casi tan conocidas en el resto del mundo como lo son en latinoamérica y aunque tuvieron largos años sólo de fama local, hoy gozan de un gran prestigio internacional. Este prestigio lo han logrado luego de hacer ciertos cambios estilísticos tanto en su música como en su apariencia.
Tomando el caso de Shakira, podemos ver cómo ha pasado de ser una típica chica colombiana de pelo bien negro que cantaba baladas sola con su guitarra o con una banda con formación de rock (guitarra, bajo, teclado, batería) a ser una rubia platinada que canta en inglés música con acompañamiento de sonidos generados electrónicamente y bases rítmicas bailables.
El hecho de que los productores y sellos discográficos estadounidenses y los mercados del hemisferio norte consuman tan ávidamente estas músicas se da por el desarrollo que ha tenido la música POP en las últimas décadas. Antes era imposible imaginar a alguien nacido y formado en estas tierras triunfando en Estados Unidos, pero de a poco el POP ha sufrido importantes cambios, haciendo confluir distintos estilos para llegar al total eclecticismo actual donde en una sola canción podemos escuchar tablas hindúes, tambores afroamericanos, melodías árabes, guitarras "heavy metal" y raperos norteamericanos.
Esta "ensalada de sonidos" que amplía el gusto del público, llevándolos a buscar sonidos e imágenes siempre novedosas sumado al gran acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación, posibilitan que muchos aficionados y aspirantes a estrellas del POP intenten hacerse conocidos por estos medios. El problema es que no siempre basta con ser latino y tener buen gusto o buenas ideas, sino que casi siempre es necesario contar con el apoyo de la gigantesca industria discográfica estadounidense, sus muy capaces productores y sus lujosos estudios de grabación.
Tomando el caso de Shakira, podemos ver cómo ha pasado de ser una típica chica colombiana de pelo bien negro que cantaba baladas sola con su guitarra o con una banda con formación de rock (guitarra, bajo, teclado, batería) a ser una rubia platinada que canta en inglés música con acompañamiento de sonidos generados electrónicamente y bases rítmicas bailables.
El hecho de que los productores y sellos discográficos estadounidenses y los mercados del hemisferio norte consuman tan ávidamente estas músicas se da por el desarrollo que ha tenido la música POP en las últimas décadas. Antes era imposible imaginar a alguien nacido y formado en estas tierras triunfando en Estados Unidos, pero de a poco el POP ha sufrido importantes cambios, haciendo confluir distintos estilos para llegar al total eclecticismo actual donde en una sola canción podemos escuchar tablas hindúes, tambores afroamericanos, melodías árabes, guitarras "heavy metal" y raperos norteamericanos.
Esta "ensalada de sonidos" que amplía el gusto del público, llevándolos a buscar sonidos e imágenes siempre novedosas sumado al gran acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación, posibilitan que muchos aficionados y aspirantes a estrellas del POP intenten hacerse conocidos por estos medios. El problema es que no siempre basta con ser latino y tener buen gusto o buenas ideas, sino que casi siempre es necesario contar con el apoyo de la gigantesca industria discográfica estadounidense, sus muy capaces productores y sus lujosos estudios de grabación.
La música POP latina es escuchada por todo el mundo, tan alto es el impacto que logra este estilo de
Al ser tan conocida por todos, la música POP, se a vuelto una música muy comercial, y el ambiente al
2012-01-29 09:21:15